Huevo sí, mala leche... no

Sí, el domingo pasado, el jugador de Quilmes Diego Capria dio en la tecla, pero no fue precisamente un golpe de suerte. Más bien, y según el delantero de River Ernesto Farías, fue un golpe de mala suerte, mala intención y –como se dice hablando mal y pronto- mala leche.
Y yo le creo, le pongo una ficha de importante valor, porque Farías no es de involucrarse en peleas, discusiones o conflictos que poco le aportan al fútbol y mucho a la violencia. Además, el tecla es un señor dentro de la cancha, un jugador respetado tanto por los suyos como por sus rivales, un tipo que tiene muchos más amigos que enemigos. Y eso es muy importante, más de lo que se cree ( y si no pregúntenle al Guille...).
Pero esta vez le tocó a él, y fue el mismísimo Farías quien habló de una supuesta “mala intención” por parte de Capria.
Que el partido se ponga áspero, que empiecen a aparecer algunas piernas fuertes –dentro de lo lógico- y que se dispute cada pelota como si fuera la última se puede entender; es más, es lo que se pide. Pero cuando esas entradas se vuelven malintencionadas, ya no hay qué o quién las justifique.
Entonces, surgen las preguntas ¿Adónde queda el respeto profesional? ¿Adónde quedan el compañerismo y la buena voluntad hacia los colegas? Porque en definitiva, no son ni más ni menos que eso, dos profesionales, dos colegas que el día de mañana perfectamente pueden vestir la misma camiseta.
La mala intención nunca será bienvenida, pero menos aún cuando se nota que se puede lastimar en serio al rival, cuando se le puede hasta inclusive arruinar la carrera. Y los ejemplos abundan: Pensemos en el boliviano Sandy que lesionó a Darío Franco, o en German Basualdo que le rompió pierna al polaco Bastía.
Seguramente, de conocer los resultados, los jugadores no hubieran entrado de manera tan dura a sus rivales y después llegan las lamentaciones. Pero el daño ya está hecho.
Por este motivo, la mala intención es inadmisible, ya sea que la patada, el codazo o lo que sea pase lejos, cerca o impacte violentamente en el rival.
Capria debería comenzar por disculparse y debería seguir por un cambio de actitud.
Huevo sí, mala leche... NO.

creo que ese diente ya era

creo que ese diente ya era flojo, si mal no recuerdo le decian tecla porque le faltaba el diente de adelante, habra sido el mismo? o le saco el otro?

No no, es ese mismo

No no, es ese mismo diente!!! Ahora se pega el mismo, pero cuando termine la temporada se va atener q operar. Pobre tecla! :(