No son chicos, son grandes

El partido final del mundial sub 20 era a priori bastante duro, República Checa era el único rival al que el equipo de Tocalli no había podido derrotar. En la primera fecha de este torneo, habían empatado 0 a 0.
La final comenzó como aquel partido, con Argentina manejando la pelota y los checos muy metidos atrás y esperando un error argentino para tratar de convertir. De todas maneras su preocupación número uno no era el arco rival, si no el propio.
El rival de Argentina jugó un fútbol muy físico, aprovechando la diferencia física en su favor. Con centrales altos y de buena contextura física, cortaron con falta cada intento de ataque de los pibes argentinos, que aguantaron todo tipo de agresión checa.
El primer tiempo se fue con el mismo 0 a 0 con que había terminado el primer choque entre ambos. Y se preveía un segundo tiempo igual, ya que el rival de Argentina quería forzar los penales, fórmula que le dio resultado en su camino a la final.
Los de Tocalli, obviamente querían que la cosa se resolviera en el tiempo reglamentario, no querían ni pensar en un alargue.
A los 15 minutos de la segunda etapa, lo que nadie esperaba: gol de República Checa, Fenin recibió la pelota y en un rápido movimiento la envió a la red, golazo y 1 a 0 arriba.
Aquí me quiero detener: repasemos, partido muy duro y difícil para los pibes, a los 15 minutos los rivales marcan, lo cual hace las cosas más difíciles (ya era complicado marcar con el 0 a 0, imaginemos con el 1 a 0 a favor de República Checa), en ése momento los chicos se reciben de grandes, no se achican y heridos en su orgullo se van con todo al ataque. Afortunadamente, dos minutos después del gol de Fenin, Agüero logra empatar.
1 a 1 y Argentina sabía que podía, aunque intentaba y no llegaba a convertir. A falta de 4 minutos, Zárate hizo lo que mejor sabe, recibió un corner corto sobre la izquierda, encaró hacia el centro y definió al primer palo del arquero. 2 a 1 merecido y muy justo.
Después no habría tiempo para más, Argentina es campeón mundial sub 20 otra vez.
Altísimo el nivel de este equipo. La columna vertebral funcionó a la perfección: Romero (arquero) mostró mucha seguridad y fue clave en la final, Fazio es un central que tiene mucho futuro y que cumplió su papel a la perfección, Banega fue el dueño del mediocampo y sube al podio entre los mejores del equipo, Moralez que fue la revelación (algo había mostrado en Racing, pero no había tenido esta continuidad) y el que le imprimió velocidad al ataque argentino, y Agüero ganador del balón y botín de oro que tuvo apariciones como la de ayer para empatar el encuentro y llevar tranquilidad a sus compañeros.
Más allá de lo que la FIFA diga, creo que Moralez fue el mejor jugador del equipo y del torneo. Aunque Agüero juega en Europa y es mundialmente más conocido que Maxi, razón por la cual la FIFA habrá decidido otorgarle el premio.
En fin, Argentina fue un justo campeón por lo realizado durante este mes en Canadá, paso escollos muy difíciles, sobre todo esta final que le era adversa ante un rival muy duro.
Los de Tocalli, mostraron que ya no son chicos, ahora, son grandes.

La verdad, lo de los pibes

La verdad, lo de los pibes es impecable. Evidentemente, hay una muy buena base que -por motivos que no son del todo claros y son cuestionbles- se termina perdiendo. Y es una pena... Pero mientras tanto, disfrutemos de estos pibes que pintan para cracks, aunque algunos ya lo son.