¿Y el oficio donde está?

Cuando un fiscal de turno se entera de un ilícito no sólo puede sino que debe actuar de oficio. Y lo de la agresión, ¿cabe decir supuesta?, al pomelo Marini –ex DT de Newell´s- no es una excepción.
Según publicaron Olé y otros medios de comunicación, lo de la agresión al entrenador es un hecho probado y recontra probado, con testigos y todo lo que se necesita para iniciar una investigación. Sin embargo, nada de esto sucede.
En nada quedó lo del apriete de los barras de Gimnasia a los jugadores, en poco y nada los incidentes que protagonizó la hinchada de River… en pocas palabras, en poco y nada quedan los actos de violencia protagonizados por los impresentables que día a día se siguen esmerando para destruir el fútbol.
¿Hasta cuando? Es la pregunta que todos nos hacemos pero que nadie puede responder. ¿Hasta cuando jugadores, entrenadores, dirigentes y simpatizantes tendremos que seguir a merced de una banda IDENTIFICADA de delincuentes?
No hay horizonte, no hay buen panorama, no hay nada. Sólo hay silencio y ostracismo ante los nuevos hechos de violencia.
Así, vemos como –día a día- unos pocos buscan darle la estocada final al fútbol argentino. Por ahora seguimos en terapia intensiva ¿Qué esperan las autoridades correspondientes para actuar?