Enlace a noticia en otro sitio (URL)
Quedaban 10 minutos para el final del partido, Independiente se jugaba a todo o nada, a matar o morir, la gente se impacientaba, pedía más actitud.Se vivían minutos de desesperación, de ansiedad, algunos no querían ni mirar, las decisiones del cuerpo técnico se hicieron valer cuando Carlitos Matheu, el zaguero de Independiente iba a romper con todo el desahogo del hincha rojo, del banco de suplentes, de los jugadores y de los que estarían en sus casas viendo el partido con una pizza y una quilmes bien helada.
Tal como lo describi, tal como se vivió en todo el partido, un partido que se torno dificil desde que Arsenal se pusó en ventaja en el primer tiempo con gol del ex Independiente, Calderón (muy silbado por los hinchas rojos). El rojo se jugaba la clasificación a la Copa Sudámericana 08, un empate o una victoria lo metía directamente en la competencia, si perdía se quedaba afuera y dejaba vacante su plaza, que podía haber agarrado Vélez por haberle ganado a Huracán 2 a 1, horas antes de esta "hazaña" en Avellaneda, pero el fortín terminó llorando e Independiente festejando.
Fue un partido intenso, con nerviosismo, el equipo de Borghi más nervioso, presionado por la necesidad de ganar o empatar para acceder a la copa. Ninguno domino el partido, Independiente fue más por la actitud de llevarse por delante a Arsenal que se metia atrás, y Alfaro se lo decía a sus dirigidos, pero las circunstancias naturales del fútbol hicieron llegar el gol del desahogo para un equipo necesitado de un héroe, de alguién que este en el momento justo y, ese fue Matheu que sacó un lindo remate y se lo clavó a Cuenca en su palo derecho y abajo.
En fin, Carlitos Matheu se recibió de prócer, al menos por ahora, todos se van a acordar de él y de Borghi por los cambios que hizó para buscar la clasificación, al mejor estilo Cholo Simeone, el de ganar con el cuchillo entre los dientes, así como Independiente abrió la puerta para buscar un nuevo titulo internacional, en los que hace 4 años que no juega y hace mucho tiempo que no gana nada afuera del país, el rojo quiere volver a sus épocas de gloria, pero para el juego característico de Independiente falta mucho para aspirar a grandes cosas. El primer paso ya lo dio, ahora la va a tener que remar duro.